Coco en Acapulco

Coco Chanel, la mítica diseñadora francesa, fue descubierta deleitando con su presencia a los habitantes de Acapulco, Guerrero. Sí, estaba en el hermoso puerto a través de la muestra de cine a propósito del Festival Francés. Su pensamiento y filosofía de la vida, de la moda y del amor fueron desvelados a través de una entrevista.

 

La actriz mexicana Julia Inés Calzada, dirigida por Guillermo Ortiz Pichardo, fue quien personificó a la famosa mujer que revolucionó el mundo de la moda al diseñar pantalones, camisas y sombreros para mujer, en una época en la que esas prendas estaban prácticamente prohibidas para el sexo femenino.

 

Y después de esta magnífica presencia en cine, no podía faltar el desfile de moda, el viernes 27 de mayo. Extraordinaria producción en la que franceses y mexicanos compartieron la pasión que sienten por la moda en un desfile en el que participaron tanto diseñadores como modelos de ambas naciones y a la que asistieron en su mayor parte personalidades de la comunidad francesa en México como Daniel Parfait, embajador de Francia en México; el diseñador francés Max Chaoul, presidente del colectivo Village des Créateurs, incubadora de moda de Lyon, Francia; Isabel Gleizze, directora del mismo colectivo; Karim Gilles Djellit, director del Festival Francés en Acapulco, y Chrisophe Napias, co-director del mismo.

 

Por la parte mexicana  estuvieron presentes Cristina Pineda, diseñadora de Pineda–Covalín y Christiane Magnani de Alemán, esposa de Miguel Alemán Velasco.

 

Malachafa y Dior

 

Enmarcado por la bella vista de la Bahía de Acapulco la pasarela -que se montó sobre la alberca del Hotel Elcano- se convirtió en todo un performance cuyo diseño coreográfico estuvo bajo la dirección de Patricia Cauvin, ex modelo francesa de la “Maison Dior”.

 

El viaje al destino moda comenzó cuando aparecieron en la pasarela cuatro modelos franceses que portaron el uniforme que en 2005 creó Christian Lacroix para los sobrecargos y pilotos que laboran en la aerolínea Air France.

Luego, la parte creativa mexicana hizo aparición sobre el escenario con los diseños del dueto Malachafa, quien sumergió al público en un viaje a través del tiempo, debido a que la primera parte de su colección, en negro y blanco, representaba los arquetipos mexicanos de las rumberas y los pachuchos.

A través de sus diseños, el público recordó a aquellas bellezas que en la década de los ciencuenta se mostraban como las reinas del Acapulco Dorado que se hacían acompañar por dandy’s y pachucos, quienes también formaron parte de la historia del México contemporáneo.

 

Posteriormente, la pasarela se inundó de colores magenta y azules cuando los modelos aparecieron portando la ropa creada por el colectivo de creativos franceses Village des Créateurs de Lyon, Francia.

 

Las francesas Nadêge et Ninn presentaron En Bobine Moi de la colección de ropa y accesorios Sakura Senzen, caracterizados por su línea pura, fresca y zen. Creados con textiles biodegradables y reciclados, la línea de estas diseñadoras crea conciencia del daño ambiental que sufre el planeta. Los expertos comentan que el trabajo creativo de estas diseñadoras, es como un concierto de piano a cuatro manos. Mientras Nâdege se encarga del estilismo de  cada pieza, Ninn crea el arte gráfico que permea en cada tela.

 

Loexcéntrico-chic también se presentó durante este desfile cuando la marca Les Tentativas, del diseñador Anthony, hizo su aparición sobre el escenario. En su colección, el público encontró una reinterpretación de la parisina de loas décadas 40, 50 y 60: “urbana, chic, ciudadana del mundo y creadora de su propia identidad”.

 

Después, la francesa Sophie Guyot envolvió al espectador en una danza mágica con su colección en seda y fibras naturales que hacen un homenaje a lo ligero y a la levedad del ser humano.

De lo ligero se pasó a la fiesta de colores que representa la prestigiosa marca Pineda-Covalín que presentó lo más destacado de su colección sorprendiendo con un explosivo desfile multicolor y en donde se observaron piezas que se preocupan por enaltecer el valor del diseño indígena mexicano.

 

La pasarela  concluyó con el proverbial desfile de diseños de Max Chaoul quien presentó tanto su colección más reciente como los vestidos de novia por los que ha sido catalogado como uno de los diseñadores franceses más reconocidos del momento.

 

Broche de oro

 

El Festival Francés concluyó el 28 de mayo con un concierto de ópera con la Orquesta Filarmónica de Acapulco, bajo la dirección musical de los maestros Teresa Rodríguez y Eduardo Álvarez, quienes guiaron el arte vocal de Anabela de la Mora (soprano), Blanca Rodríguez (soprano), Evanivaldo Correa (tenor), Christian Adan (tenor), Salvador Rivas (base), y Amed Lievanos (baryton-basse bouffe), quienes interpretaron El Elisir d’Amore de Donizetti y Fausto de Gounod.

 

En el teatro del Centro de Convenciones de Acapulco, llenó hasta su última butaca, la gente aplaudió de pie y por varios minutos a los jóvenes maestros, quienes concluyeron la gala con la hermosa e infaltable canción Acapulco.

 

Y una noche así no se podía ir sin degustar los deliciosos platillos guerrerenses en una muestra gastronómica de las siete regiones en el hotel Villa Vera, donde invitados especiales, gente de la prensa y autoridades locales se dieron cita para degustar tan increíble festín que dio muestra, una vez más, de la amistad entre franceses y mexicanos.

 

 

 

 

 




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