El bolero , Del caribe para México.

Buenos días, tardes o noches, estimado lector, bienvenido a ésta su casa, la revista S22, en esta ocasión hablaremos de un género musical que es imposible ignorar, el cual es un símbolo del romanticismo, que deja ese hondo suspiro cada que lo escuchas.

Me refiero al bolero, cuyo origen caribeño, es, para ser más exactos, cubano. El bolero típico cubano surgió alrededor de 1840. Se acepta que el primer bolero fue Tristezas, escrito por el cubano José Pepe Sánchez en Santiago de Cuba en 1883. Esa pieza dio origen formal al género con el acompañamiento musical que denominamos “clásico” de guitarras y percusión.

El bolero llega a México a través de la península de Yucatán. El año de 1921 marca el surgimiento del bolero mexicano y “Morenita mía” de Armando Villarreal Lozano, parece ser el primer bolero mexicano. De 1925 a 1929 hay un gran auge de la trova yucateca, la cual definirá definitivamente el bolero en México.

En México destacarán figuras como la de Manuel M. Ponce (1882-1948) y Tata Nacho (1894- 1968), además de los yucatecos Luis Demetrio, Ricardo Palmerín, Pepe Domínguez, Ricardo López Méndez, y José Antonio Zorrilla Martínez. El primero de los llamados en México “grandes intérpretes” fue Augusto Alejandro “Guty” Cárdenas, posteriormente el Trío Los Panchos y Agustín

Lara. Es la década de 1930 muy importante para el género, pues la mayoría de los grandes intérpretes tenían una importante formación académica musical, tal es el caso del mismo Guty Cárdenas y Agustín Lara, Maria Grever, Lorenzo Barcelata, Alfonso Esparza Oteo, Gonzalo Curiel y Consuelito Velázquez, que hizo mundialmente famosa su composición de “bésame mucho”, por mencionar a algunos.

Los intérpretes más conocidos por su interpretación de boleros son: Pedro infante, Javier Solís, que es considerado el rey del bolero ranchero, Antonio Badú, Ramón Armengod, Fernando Fernández, Pedro Vargas, interprete oficial de las obras de Agustín Lara, sin dejar de lado a Toña la Negra y María Victoria, entre otros.

Entre los boleristas mexicanos contemporáneos, destaca Marco Antonio Muñiz y Armando Manzanero, éste último también compositor, quien grabó su primer álbum como solista en 1967.

Nos vemos en la siguiente capsula, en esta su casa, la revista S22.

 

Por: César Noé Gasca




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