La intriga y la magia caminan juntas en “Eyes Wide Shut”, la obra póstuma de Kubrick.

No existe nada más poderoso que el poder de aniquilamiento de la mente. Pues puede convertirse en nuestro más grande aliado y forjador de oportunidades, o puede forjarse como el más cruel instrumento de tortura que nos llevara a la peor trampa de nuestras vidas. En cualquiera de los dos casos, es indispensable saber qué hacer si es que llegamos a caer en alguna de estas situaciones, pues ambas circunstancias mal manejadas nos pueden llevar por una de las peores sensaciones que podría experimentar un ser humano: la incertidumbre. Esta obra dejo a Kubrick como un verdadero creador de realidades alternas, que con esta historia nos muestra como una serie de situaciones y eventos desafortunados pueden forjar totalmente nuestro destino en tal solo una noche.

Se convertiría en la última película de Kubrick, pues el moriría pocos días antes de afinar algunos detalles a la producción. Una gran pareja de actores protagonizan este filme encarnando al doctor William “Bill” Harford (Tom Cruise) y su mujer Alice (Nicole Kidman), una pareja con una vida acaudalada que asiste a la reunción de Víctor Ziegler, un paciente rico de Bill el cual celebra una sustanciosa fiesta en su enorme residencia. El destino lleva a los dos a verse seducidos, Alice por un don juan a la antigua, y Bill por dos hermosas modelos los cuales les proponen el mejor sexo a ambos, pero Bill ve interrumpida su aventura cuando atiende a una hermosa joven desnuda, la cual ha sufrido una sobredosis mientras sostenía un encuentro con Víctor, Bill la salva y su paciente le pide total discreción ante lo sucedido. En la noche siguiente Bill y Alice hablan sobre sus encuentros, Alice le pregunta sobre las modelos y Bill se ve forzado a cumplir su promesa y niega el hecho argumentando haber estado atendiendo medicamente a Víctor esa noche solamente, La coartada de Bill es poco convincente, pero sobre todo desafortunada, y da pie a una discusión.

Alice, molesta por los comentarios sexistas de Bill acerca del deseo y la fidelidad femenina, le relata una fantasía sexual que tuvo un año atrás en la cual estuvo dispuesta a renunciar a todo por una noche de sexo con un oficial de marina que acababa de ver por primera vez. Bill mira a Alice perplejo, sacudido por la revelación inesperada. En mitad de estas traumáticas confesiones, Bill recibe una llamada telefónica que le informa que Lou Nathanson, un paciente suyo habitual, acaba de morir. Junto a su cabecera. Marion, la hija del difunto, declara que ama a Bill y desea renunciar a su vida para estar con él. Es justamente este hecho el punto de quiebre para Bill, pues desencadenaría para él una serie de eventos afortunados (o mal intencionados) a los que se vería expuesto esa noche en la cual esta idea le empieza a taladrar lo más profundo de su mente, y la rabia desbordada que provoca en el estas fuertes declaraciones de la mujer que ama, nublan su juicio y sale a las calles sin un rumbo fijo.

Bill pasa desde conocer a una flamante prostituta con la cual casi ve desbordada su infidelidad, a estar en un fabuloso ritual secreto de magia sexual, al cual logra acceder gracias a su amigo de la universidad, Nick Nightingale, el cual toca el piano con los ojos vendados para esta audiencia llena de mujeres hermosas, las cuales son protagonistas de una excéntrica orgia de la cual Bill no sale del todo, bien librado. Posteriormente las demás circunstancias llevan al doctor a caer en un completo mar de dudas, ya no solo sobre la fantaseada infidelidad de Alice, si no sobre sobre los pasos de su aventura nocturna buscando respuestas. Esta película estuvo casi por caer en la censura, pues el director se negó a cambiar las escenas de sexo de la mansión, lo que llevo a dos ediciones de la película, con una de estas versiones destinada a los Estados Unidos en la se recortó parte de estas escenas y desnudos. Está película está basada en la novela “Traumnovelle, de Arthur Schnitzler, y su guion fue escrito por el mismo Kubrick y Frederic Raphael. “Eyes Wide Shut” es una película complicada y enigmática que exige considerable reflexión y que atrapa con el drama que despierta en el espectador. Debido a que los hechos narrados ponen en duda la línea que separa la realidad de la ficción, la película resulta bastante misteriosa y poco concluyente y deja la puerta abierta a una multitud de finales, pero por eso no deja de ser un gran filme con el que Kubrick sella su gran carrera. El poder de nuestros pensamientos es lo que nos convierte en las personas que somos.

 

Por: Antonio Torres Garcia www.facebook.com/Psychedelic.Drugstore




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